Palabras de la presidenta de ATUSOS pronunciadas en la ceremonia de las empresas adheridas a la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS), en La Gomera (23 de noviembre de 2025, Centro de Visitantes del Parque Nacional de Garajonay Juego de Bolas).

Después de esta ceremonia de las empresas adheridas a la Carta Europea de Turismo
Sostenible, queda claro que en La Gomera sabemos soñar. Y hoy… esos sueños tienen
nombre y apellido: 46 establecimientos que demuestran que aquí, cuando
soñamos, trabajamos.
Nosotros formamos parte de la Red de la Carta Europea de Turismo Sostenible en
La Gomera. Somos 46 proyectos, 46 historias,
46 formas de demostrar que el turismo puede ser responsable, rentable —como debe
ser para quienes trabajamos en esta isla— y profundamente humano.
La Gomera enseña que el compromiso colectivo puede transformar un territorio
entero.
Después de tanto trabajo, esfuerzo y dedicación, es bonito parar un segundo y ver
quiénes somos: personas que creen en esta isla y en una manera de hacer las cosas con
sentido.
La Asociación para un Turismo Sostenible de La Gomera (ATUSOS),
representa a un grupo diverso de empresarios, guías, comercios, profesionales de
alojamientos, restaurantes, transportes, avistamiento de cetáceos, centros de
interpretación y oficinas de turismo que trabajan con el corazón puesto en La Gomera.
ATUSOS nació con una certeza compartida:
que el turismo sostenible solo tiene sentido
si mejora la vida de las personas que viven aquí.
Nos une la visión de conservar lo que somos
y ofrecer experiencias auténticas que dejen huella positiva.
Durante este año hemos impulsado las visitas “Momento Café”,
encuentros sencillos donde las empresas CETS se sientan, se escuchan y comparten
ideas,
sin formalismos.
A veces una conversación de media hora vale más que un informe entero.
En esos encuentros hemos reído, debatido, aprendido y recordado por qué hacemos lo
que hacemos: porque creemos en esta isla y en la gente que la cuida.
Recuerdo uno de esos momentos, en pleno corazón del Garajonay, en Raso de Bruma,
bajo una llovizna suave.
Allí, junto a una empresaria de senderismo, que acababa de terminar una ruta con sus
clientes, compartiendo un termo de café, entre risas y chubasqueros, nos dijo una frase
que no se nos ha olvidado:
“Si no cuidamos esto nosotros, ¿quién lo va a hacer por nosotros?”
En ese instante, mientras el agua resbalaba por las hojas y el bosque parecía
escucharnos, entendimos algo muy sencillo:
La sostenibilidad no es un paraguas que te protege…
es el motivo por el que sigues caminando, aunque te mojes.
Y ahí comprobamos que la sostenibilidad no se impone…se contagia.
La Red de Empresas CETS es el corazón de todo este proceso.
Detrás de cada establecimiento hay historias de esfuerzo, creatividad y profesionalidad.
Y la Carta Europea de Turismo Sostenible no es un sello.
Ser parte de esta red significa credibilidad, visibilidad y nuevas oportunidades
reales.
Significa gestionar mejor los recursos, tomar decisiones más inteligentes y atraer a
clientes que buscan autenticidad y coherencia.
Pero también significa algo más profundo: pertenecer a una comunidad que se apoya,
aprende y avanza junta.
Porque la sostenibilidad, bien hecha, también es empresa:
es rentabilidad con propósito,
es menos dependencia del volumen
y más valor por cada experiencia que ofrecemos;
es invertir en eficiencia y digitalización,
formar equipos comprometidos
y diseñar productos de alto valor,
con estancias más largas y experiencias transformadoras.
Es cumplir normativa,
anticiparse a los riesgos, fidelizar clientes,
cuidar a los proveedores locales
y generar empleo digno.
La Carta Europea de Turismo Sostenible nos ofrece algo que en el mundo empresarial
vale oro: una hoja de ruta clara para crecer con coherencia, solidez y sentido.
Y algo importante:
la sostenibilidad no resta… multiplica.
Un ejemplo vivo de eso es el Oasis de Oxígeno,
ese proyecto que en sus inicios llamábamos con cariño “Bosque CETS”. Un espacio
creado para que nuestros visitantes puedan compensar su huella de CO₂ aquí, en su
destino, contribuyendo directamente a la regeneración de La Gomera.
Un terreno de unos tres mil metros cuadrados,
antes erosionado y muy castigado,
que hoy vuelve a llenarse de vida.
Este espacio se ha hecho realidad
con el apoyo del proyecto “Plántate”,
impulsado por la Consejería de Medio Ambiente y Política Territorial del Cabildo de La
Gomera, a quién le enviamos nuestro más sincero agradecimiento hacia su equipo, cuya
dedicación ha sido clave para avanzar.
Y en este camino también ha sido fundamental
el Ayuntamiento de Valle Gran Rey, que cedió la parcela donde hoy crece este
pequeño pulmón verde.
Ese bosque no solo compensa emisiones… compensa la indiferencia.
Y este es solo un primer paso.
Estamos abiertas a colaborar con entidades públicas y privadas
para seguir implantando nuevos Oasis de Oxígeno en distintos rincones de la isla.
Ese espíritu de colaboración local se refleja también fuera de la isla,
porque La Gomera avanza acompañada.
Somos parte del Club Ecoturismo en España,
bajo la marca Soy Ecoturista, y de su Junta Directiva.
Eso significa que desde esta isla pequeña también se nos escucha lo que proponemos,
lo que inspiramos, y que contribuimos activamente, con voz y voto,
a construir el futuro del ecoturismo en España y en Europa,
un modelo respaldado por la experiencia y por los resultados,
y que demuestra ser el camino más coherente para un destino como La Gomera.
Esa red nacional nos ha enseñado algo importante:
que lo local tiene más fuerza cuando se conecta con lo global.
Cuando un viajero elige La Gomera a través de “Soy Ecoturista”,
no solo elige un destino… elige una forma de viajar con sentido,
una forma de viajar que transforma y siembra conciencia.
Porque la sostenibilidad no se decreta… se cultiva.
Se cultiva en una finca, en una cocina, en un sendero, en un alojamiento, y también en
una oficina o despacho.
Se cultiva en lo cotidiano, en cada gesto, en cada decisión.
Y quiero compartir un pensamiento que nos une a todos:
que sigamos caminando juntos, cada uno desde su papel, con la misma ilusión que nos
trajo hasta aquí.
Porque esta red solo avanza cuando todas sus piezas se mueven en la misma
dirección:
Las empresas, compartiendo su ejemplo y demostrando que la sostenibilidad también
es rentable.
El Parque Nacional de Garajonay y AIDER La Gomera,
acompañando con cercanía, profesionalidad y rigor para que las ideas se conviertan en
proyectos reales.
Las administraciones públicas, sumando apoyo y facilitando este camino común.
Nuestra asistencia técnica de Naranja Innova, que trabaja con una combinación de
profesionalidad, cercanía y comprensión profunda de nuestro propósito impulsando
que los proyectos se conviertan en acción.
Y todos nosotros, desde ATUSOS,
manteniendo viva la red, el entusiasmo y el trabajo en red.
Hoy sabemos que la sostenibilidad no es un destino…es un camino.
Y como todo camino, se construye paso a paso.
Nuestro deseo. Que nos hagamos una pregunta sencilla:
¿qué puedo hacer hoy, desde mi lugar, para cuidar mejor esta isla?
Gracias… a cada uno de ustedes.
